CON FIRMA. “HCIS, una experiencia traumática en el Gregorio Marañón”, por Carlos Castaño

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150 Carlos Castaño 3x3 cm

Hace unos días leí un comentario de los Doctores John Levinson, Bruce H. Price and Vikas Saini que debe hacernos reflexionar a todos, incluidos los políticos: “The sound of medicine is not the click of a mouse. It is the human voice. Let’s bring it back”.

Desde el pasado 22 de abril el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, los trabajadores sanitarios, enfermeras y médicos, hemos sufrido el importante trauma laboral que ha supuesto el cambio de nuestra Historia Clínica Electrónica por el HP-HCIS. Nuestra antigua HCE se llamaba Documentación Clínica, no era perfecta pero si directa, intuitiva de fácil acceso a los datos clínicos y diseñada para su uso clínico. La implantación de aquella primera HCE hace 11 años supuso el cambio del papel al PC y dado su mimado diseño, resultó algo natural, sencillo y atraumático.

Hay que reconocer que para implantar el HCIS la gerencia se preocupó de organizar cursillos intensivos para técnicos, enfermeras y médicos pero tras asistir a ellos y conocer el sistema, vimos claramente que su diseño era más administrativo que clínico, no se ajustaba a las necesidades, y que no sería una herramienta sino un impedimento.  Fue entonces cuando los médicos decidimos escribir una carta a la Gerencia para trasmitir nuestras dudas y desacuerdos, aquella carta fue firmada nada más y nada menos por unos 400 médicos adjuntos, una cifra más que representativa, pero nunca se nos contestó. La gerencia y dirección cumplieron su cometido de no escuchar dando la espalda a esas firmas.

En aquella carta expresábamos no entender la imperiosa y violenta necesidad del cambio por una herramienta cuya nueva versión estaba por pulir, antipática a simple vista, no intuitiva, trabajosa para realizar la más mínima tarea, voraz consumidora de tiempo si se pretendía realizar una Historia Clínica completa. Nos preocupaba la pérdida de información de la antigua Documentación Clínica, ya que sólo se volcarían informes firmados al nuevo HCIS, perdiendo infinidad de informes quirúrgicos y de valiosas líneas de comentarios recopilados durante 11 años. Eso es lo que el personal de HP aseguró que pasaría puesto que el la nueva HCE no podría migrar las antiguas bases de datos, incomprensible en pleno S. XXI. Nos preocupaba la torpeza de acceso a los datos clínicos con multitud de clics de ratón y pulsaciones de botones y menús minuciosamente escondidos  en aquel diseño de abigarrada pantalla. Nos preocupaba su falta de enfoque práctico clínico en pos del administrativo que nos haría perder el poco tiempo del que disponemos en nuestras sobrecargadas consultas. Nos agobiaba que no contara con los profesionales a los que debería estar adaptada, en fin, nos preocupaba que HCIS fuera un gran impedimento y no una herramienta.

El pasado sábado 22 de abril se implantó provocando el caos en la Urgencia del HGUGM, un caos salvado por la buena voluntad del personal. Las semanas siguientes confirmaros nuestras sospechas, en consultas externas los médicos consumíamos el tiempo mirando la hostil pantalla en que se había transformado nuestro PC, viendo impotentes como no teníamos tiempo para el paciente y tratando de ganarlo dejando de completar los engorrosos formularios y absurdas codificaciones que nos proponía la nueva HCE. De esta forma comenzamos a trabajar en una trampa sin salida, conscientes de la pérdida de calidad en la recogida de datos y en la atención humana de nuestros pacientes. Para las enfermeras la trampa se confirmó de forma similar.  Para que el lector se haga una idea del extremo absurdo, es más sencillo codificar cosas como mordedura de delfín, envenenamiento por monstruo de Gila, accidente en nave espacial con lesión de ocupante o platillo volador que el común diagnóstico “gonartrosis”.  Me dirán que eso es cosa del CIE10 pero es que resulta que eso es lo que incluyen, un sistema de codificación más pensado para una empresa de seguros que para un clínico.

De momento en el HGUGM nos salva que podemos seguir consultando la antigua Documentación Clínica sin la que no podríamos ni ver una radiografía reciente y esperamos aterrados su cierre y pérdida definitiva de toda la información recopilada durante más de 10 años. Ha pasado ya más de un mes y seguimos sufriendo caídas del Q-MATIC (sistema de llamada de pacientes) caídas de la impresión de peticiones, más gasto en papel que con la antigua Documentación Clínica en peticiones y formato de informes y lo que es peor, no vemos ventajas al trabajo y tiempo extra que exige, no servirá para estudios clínicos.

El pasado 23 de mayo en la Comisión de Sanidad el Sr. Consejero J.  Sánchez Martos contestando a una pregunta de la diputada Mónica García sobre la implantación de la Historia Clínica Electrónica, aseguró que el coste en 7 hospitales costó 10.592.648,45 euros. Pero omitió que las licencias y mantenimiento no estaban incluidas suponiendo 5 millones más. En realidad reconoció que no tenía la más mínima idea de lo que se habían gastado. Pero lo más sangrante es que el concurso en cuestión solo miró precio, no calidad ni respuesta a la necesidad real para la que se compraba. La broma nos cuesta casi 16 millones de euros sustraídos de los 200€ que nos sustraen en concepto de ampliación de jornada no aplicada y de la congelación de la carrera profesional año tras año. Por si fuera poco, el consejero también aseguró que su reciente implantación en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón no estaba ocasionando problemas, que su Director General y “gente” del hospital le decían que todo iba sobre ruedas, le dicen lo que quiere oír bajo pena de “pérdida de confianza” y vuelve a dar la espalda a los profesionales cuya opinión no ha contado para nada.

No se trata de ir contra el concepto de HCE, se trata de exigir una implementación coherente con las verdaderas necesidades y no imponer algo por barato que sea, que no lo es. En el HGUGM ya teníamos una HCE hecha a medida y que daba respuesta certera a la necesidad que la originó. ¿A quién beneficia un sistema de HCE que no es eficiente para el médico o la enfermera? ¿A una empresa de seguros que solo piensa en facturar, a un político que solo piensa en votos a un paciente que advierte que su médico dedica más tiempo a una pantalla que a su problema? Está claro que alguien ha hecho un buen negocio y que médicos y pacientes son los grandes perjudicados.

La medicina no se practica en un pomposo despacho o escondido tras una bonita pantalla. La medicina implica un contacto directo y humano en la práctica diaria. Médico es el que realiza la anamnesis, escucha y explora, el que ofrece alternativas de tratamiento y las aplica, el que las sigue y se preocupa, al que le afectan los impedimentos disfrazados de herramienta que se interponen entre él y su paciente. El sonido de la medicina no es el click de un ratón. Es el sonido de la voz humana. Traigámosla de vuelta.

Madrid, 27 de mayo de 2017.

Carlos Manuel Castaño Zapatero.

Traumatólogo del HGUGM

 

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1 comentario

  1. almudena Rodríguez en

    Quién le habrá dicho al señor consejero que no tenemos problemas con el HCIS ? Seguramente quien no lo usa, quien no vive el trabajo a destajo en la urgencia del hospital Gregorio Marañon, donde la rápida actuación prima a pasarte minutos ante una tediosa pantalla llena de letras ,poco ágil , con desplegables sin fin que quitan el ya poco tiempo que se tiene para dedicar al paciente . Con mil trabas para encontrar la información que se necesita . Sin tiempo para hacer el registro, el comentario, la prescripción. …que no, que nadie venda que esto va bien, si no que le pregunten a una paciente que dijo ” ahí están todos mirando al ordenador y nadie me atiende “….

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