CON FIRMA. “Abanicos”, por Yolanda Cabrero

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212 Yolanda Cabrero 3x3 cm

El Sr. Consejero de Sanidad, nunca defrauda, y estos días nos vuelve a obsequiar con otra de sus ocurrencias.

Al ser preguntado por la activación desde la Consejería que preside, de una serie de medidas asistenciales enmarcadas en el Plan de Actuación para prevenir los efectos de las altas temperaturas en la salud, a causa de la ola de calor que nos acompaña en los últimos días, el consejero responde, y recomienda que en los colegios sin aire acondicionado, se ventilen bien las aulas, los niños beban mucha agua, y que hagan abanicos de papel, a modo de terapia ocupacional.

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Estas palabras provocaron de inmediato multitud de reacciones, en su mayoría de rechazo, y se criticó el deplorable estado y la falta de inversión en infraestructuras de muchas instalaciones de Centros educativos públicos, que no disponen de medios eficaces para atacar estas elevadas temperaturas, lo cual ha provocado desmayos e indisposiciones en alumnos y profesores.

También han generado la aparición de memes y chanzas en las RRSS, e incluso los diputados regionales de PSOE-M y Podemos, acudieron el jueves a la Asamblea de Madrid portando unos abanicos de papel doblado, similares a los que recomendaba fabricar el Sr. Consejero, quien, haciendo gala de un arranque de malos modos, arrojó al suelo con visible enfado, el abanico de papel que amablemente le ofreció la diputada de Podemos, Mónica Garcia. Aparte de la mala educación y desprecio hacia una representante de los ciudadanos, que a mi juicio se esconde tras ese gesto, me parece también un ejemplo muy poco edificante; Sr Consejero, no está bien tirar los papeles al suelo…luego regañamos a los niños cuando lo hacen….

He escuchado atentamente varias veces las declaraciones del Sr Consejero, y, como delegada de Prevención de Riesgos Laborales, me gustaría hacer algunos comentarios a las mismas.

1.- En primer lugar, por si el Sr Sánchez Martos lo desconoce, considero oportuno mencionar que existe una normativa sobre “condiciones ambientales en los lugares de trabajo”, publicada por el INSHT, en cuyo ANEXO III, se recogen las condiciones obligatorias de temperatura  en lugares cerrados:

“La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares, estará comprendida entre 17 y 27ºC; la temperatura de los locales donde se realicen trabajos ligeros estará comprendida entre 14 y 25º; la temperatura del aire en los recintos calefactados no será superior a 21º,  ni inferior a 26º en los recintos refrigerados”

Los centros educativos son, además de locales donde se recibe enseñanza, lugares de trabajo donde ésta se imparte, y por lo tanto se ven afectados por esta normativa reguladora, y deberán ponerse los medios apropiados para la consecución activa de dichos rangos de temperatura.

No quiere esto decir que ante temperaturas elevadas no haya que hidratarse y ventilar las estancias, pero la norma determina las temperaturas que se deben obtener en los espacios de trabajo, por los medios que sean precisos.

2.- Nuestra Ley general de Sanidad de 1986 se refiere en el artículo 3 de su capítulo primero a la responsabilidad de las administraciones sanitarias sobre la promoción de la salud y la  prevención de las enfermedades.

Todos conocemos los efectos que las temperaturas elevadas pueden llegar a tener sobre los seres vivos, pudiendo llegar a presentase el llamado “golpe de calor”, que es el estado patológico que se presenta cuando la temperatura corporal rebasa los 40° C.

El organismo humano dispone de mecanismos que regulan su temperatura, pero cuando se sufre un golpe de calor estos mecanismos dejan de funcionar, y la temperatura corporal sigue subiendo,  superando los mecanismos reguladores.

Por encima de 40 grados existe riesgo de muerte, que se produce con seguridad a los 44º; los niños y ancianos son más sensibles a las temperaturas elevadas.

3.- El Sr consejero alude también en el audio, a la utilidad que puede tener para los menores el plegado de papel para fabricar los abanicos como “terapia ocupacional”

La Terapia Ocupacional es, según la definición de la Organización Mundial de la Salud, el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones que, a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene y mantiene la salud, favorece la restauración de la función, suple los déficit invalidantes y busca conseguir la mayor independencia y reinserción posible del individuo en todos sus aspectos: laboral, mental, físico y social”, promoviendo el mantenimiento, desarrollo o recuperación de la independencia de la persona.

En ocasiones la traducción literal del término Terapia Ocupacional, da pie a confundir la finalidad de ésta disciplina con la intención de tener ocupada o entretener a la persona.  Este fue quizá la errónea interpretación del Consejero al referirse al plegado de papel como terapia ocupacional; es importante remarcar que el fin de la T.O es conseguir la máxima funcionalidad de la persona con algún tipo de limitación, ya sea física, cognitiva, conductual o una variedad de ellas, a través de la actividad con sentido y/o talleres terapéuticos con unos objetivos tanto generales como específicos.

Por tanto, en ningún caso se puede considerar terapia ocupacional el plegado de papel realizado por niños sanos normalmente escolarizados.

Espero que estas aclaraciones hayan sido de utilidad.

Sin otro particular, atentamente:

Yolanda Cabrero Rodriguez
Especialista en Anestesia y Reanimación. Delegada de AMYTS en el Hospital Universitario de Getafe
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