SALUD LABORAL. Caso clínico-laboral: accidente laboral

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242 Caida escalera 3x3 cm

Caso clínico-laboral

IR es un médico que acude a su puesto de trabajo en turno de mañana en el centro de salud. Su consulta está situada en la planta sótano. Profesionales y usuarios acceden a esta planta por unas escaleras de suelo de terrazo sin bandas antideslizantes. Ha llovido la noche anterior y el suelo está resbaladizo, IR sufre un traspié en los dos últimos escalones que casi le hacen caer, pero logra mantener la verticalidad con no poco esfuerzo y equilibrio. En ese momento siente como un golpe seco en la pantorrilla derecha, seguido de dolor y claudicación en la marcha. Mira hacia atrás como buscando a ver si ha tropezado con algo, o si alguien le ha lanzado algún objeto, pero no encuentra explicación a lo sentido en su pierna. Con marcha renqueante entra en su consulta e intenta iniciar su jornada laboral.

Durante los siguientes minutos, el dolor se incrementa y no le permite deambular en condiciones normales. Nota como la pantorrilla aumenta de tamaño respecto a la pierna contralateral, y al pasar la mano nota como una depresión en el punto de máximo dolor. Intenta seguir pasando su consulta, pero al levantarse a explorar y llamar a los pacientes el dolor se acentúa y se ve un pequeño hematoma en cara posterior de la pierna derecha. Avisa a sus compañeros del equipo para advertirles que no puede seguir trabajando por el dolor e impotencia funcional y que se marcha al hospital para que le confirmen su sospecha de rotura de fibras musculares en la pierna.

En urgencias del hospital, tras exploración física y realización de ecografía, le confirman el diagnóstico de rotura de fibras grado III del gemelo externo de la pierna derecha, le inmovilizan con vendaje elástico compresivo con pie en equino y pautan reposo, hielo local 24h, AINE oral cada 8h y control en consultas de Traumatología COT en 7 días.

RMM051 escalera csIR acude a su médico de familia con el informe de urgencias quien procede a darle el documento P.9 de incapacidad laboral. Como IR sólo ha llevado el informe de urgencias hospitalario sin el parte de accidente, su médico procede a darle el parte de incapacidad como accidente no laboral.

Tras salir de la consulta de su médico de familia, IR recuerda que, por la condición de estar en incapacidad laboral transitoria (IT), los profesionales sanitarios del Servicio Madrileño de Salud ya no percibimos el 100% de nuestro salario, por lo que se pone en contacto con el delegado sindical de AMYTS para que le informe al respecto y saber si la necesidad de permanecer en reposo le va a suponer un gran menoscabo económico o a dónde tiene que acudir para que su baja laboral sea considerada como accidente de trabajo y no como accidente no laboral

Reflexiones a partir del caso

A colación de este caso, desde AMYTS queremos poner de manifiesto:

  1. La siniestralidad laboral en las actividades sanitarias y servicios sociales no ha dejado de crecer en los últimos cuatro años, según el informe de 2016 que ha hecho público el Ministerio de Empleo. En las actividades sanitarias tuvieron lugar el año pasado, 43.625 accidentes, un 4,5 por ciento más que en 2015. Del mismo modo, también han experimentado un crecimiento continuado la duración de las bajas, que supera los 35 días en accidentes producidos durante la jornada laboral. Del total de accidentes con baja registrados el año pasado, un 6,9 % correspondieron a trabajadores de los servicios de salud, y un 1% fueron mortales.
  2. Los profesionales de la salud sufrieron 7.738 accidentes en jornada -103 graves y 3 mortales- y 3.691 en desplazamientos, con 73 graves y 2 mortales. El grupo más numeroso de quienes necesitaron baja laboral fue el de los trabajadores entre 55 y 59 años, y de ellos, 1.322 contaban con un contrato de trabajo indefinido.
  3. España registra la muerte de un profesional sanitario en accidente laboral cada 23 días.

Aspectos técnicos a considerar

Conceptos básicos

Se considera accidente de trabajo (AT) toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena durante el tiempo y en el lugar de trabajo. Se puede clasificar de la siguiente manera:

  • Según su origen: in itinere o in labore.
  • Según sus consecuencias en el trabajador: con baja o sin baja.
  • Según las pérdidas que ocasiona: sin pérdidas o blanco, con daños y con lesiones.

Se habla de presunción iuris tantum a la que se reputa como verdadera, en tanto no exista prueba en contra. Salvo prueba en contra (iuris tantum), son AT las lesiones sufridas durante el tiempo y en el lugar de trabajo.

Pero también se considerarán AT:

  1. Los que sufra el trabajador al ir o volver del lugar de trabajo (accidente in itinere). Requiere que se produzcan al ir o volver al puesto de trabajo desde el domicilio, sin interrupciones voluntarias (aunque la jurisprduencia ha admitido en algunos casos interrupciones momentáneas y justificadas) y por el camino habitual. No se exige habitualidad en el medio de desplazamiento ni límite horario. El camino recorrido puede no ser el habitual cuando no aumente los riesgos durante el trayecto, resulte adecuado y tenga como punto de partida el domicilio o el lugar de trabajo.
  2. Los que sufra el trabajador por desempeñar puestos electivos de carácter sindical y los que ocurran al ir y volver del lugar donde se desempeñen funciones propias de dichos cargos.
  3. Los que ocurran al desempeñar tareas que, sin ser propias de la profesión del trabajador, se ejecuten en cumplimiento de órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.
  4. Los acaecidos en actos de salvamento cuando tengan conexión con el trabajo. Estos actos de salvamento espontáneo pueden producirse a favor de trabajadores de la propia empresa, de otra empresa ajena o de otros ciudadanos.
  5. Las enfermedades que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, no incluidas en el concepto de enfermedad profesional, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo. En este supuesto, corresponde al trabajador probar la relación causal.
  6. Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente. Es frecuente que lesiones congénitas o degenerativas acaben siendo AT en cuanto coincida la región anatómica afectada con el daño corporal en el trabajo. Si el trabajador no acredita que ha existido sobreesfuerzo o tensión en el trabajo, puede romperse la presunción iuris tantum.
  7. Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, gravedad o terminación con enfermedades intercurrentes que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado al paciente para su curación.

No impedirán la calificación como AT la imprudencia profesional (no temeraria) del trabajador por causa del ejercicio habitual del trabajo, ni la concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo. La imprudencia profesional es la consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y de la confianza que éste inspira, teniendo en cuenta que otras veces lo ha realizado sin causarle daño y que no tiene voluntad clara de querer correr un riesgo.

No se consideran accidentes de trabajo:

  • Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo.
  • Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

Se considera Enfermedad Profesional “la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de la Ley, y que ésta proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional” (art. 116 Ley General de la Seguridad Social).

Incapacidad laboral es una situación de enfermedad o padecimiento físico o psíquico que impide que una persona, de manera temporal o definitiva, pueda realizar una actividad profesional. Normalmente da derecho a una prestación económica para tratar de cubrir la falta de ingresos del trabajador cuando está imposibilitado temporalmente para trabajar y precise de asistencia sanitaria. Esta prestación económica está incluida dentro de la acción protectora del Régimen General y de los regímenes especiales de la Seguridad Social.

En relación con su duración las podemos dividir en:

  • Temporales o transitorias: aquellas en las que cabe esperar su recuperación en un tiempo determinado. Estas situaciones están recogidas en normativa anterior al 1 de enero de 1995 como Incapacidad Laboral Transitoria (ILT) o Invalidez Provisional y a partir de esa fecha como Incapacidad Temporal (I.T.).
  • Permanentes: aquellas que presentan una alteración de la capacidad laboral, previsiblemente definitiva. Éstas a su vez se clasifican en:
    • Incapacidad Permanente Parcial.
    • Incapacidad Permanente Total para la profesión habitual.
    • Incapacidad Permanente Absoluta.
    • Gran Invalidez.

A las causas determinantes de la I.T. las llamamos contingencias, calificadas en función de si se trata de enfermedades o de accidentes y de si tienen relación o no con el trabajo. Así tenemos contingencias profesionales y comunes.

Dentro de las contingencias profesionales tenemos el accidente de trabajo y la enfermedad profesional descritos anteriormente, y dentro de las contingencias comunes están:

  • Enfermedad Común: alteraciones de la salud que no tengan la condición de accidentes de trabajo ni de enfermedad profesional.
  • Accidente no Laboral: lesiones corporales que no cumplen criterios de accidente laboral.

Prestación económica

La prestación económica por incapacidad temporal trata de cubrir la falta de ingresos que se produce cuando el trabajador, debido a una enfermedad o accidente, está imposibilitado temporalmente para trabajar y precisa asistencia sanitaria de la Seguridad Social.

Esta prestación económica está incluida dentro de la acción protectora del Régimen General y de los regímenes especiales de la Seguridad Social. Los requisitos para tener derecho al subsidio son:

  1. Estar afiliado a la seguridad social.
  2. Estar en alta o en situación asimilada al alta en Seguridad Social:
    • La percepción de prestaciones por desempleo de nivel contributivo.
    • Trabajadores trasladados por sus empresas fuera del territorio nacional.
    • Convenio especial de diputados, senadores y gobernantes y parlamentarios de Comunidades Autónomas.
    • Los períodos de reincorporación al trabajo de los trabajadores fijos discontinuos, si procediera su llamamiento por antigüedad y se encuentren en incapacidad temporal.
    • El período correspondiente a vacaciones anuales retribuidas que no hayan sido disfrutadas con anterioridad a la finalización del contrato.
    • Huelga legal y cierre patronal (alta especial).
  3. Tener un periodo mínimo de cotización que, dependiendo de la contingencia causante, será:
    • Enfermedad Común: 180 días dentro de los últimos 5 años.
    • Accidente, sea o no de trabajo, y enfermedad profesional: no se requiere periodo de cotización previa.
 ¿Cuándo se inicia?
  • Por enfermedad común o accidente no laboral, desde el 4º día de la baja.
  • Por accidente de trabajo o enfermedad profesional, desde el día siguiente al de la baja.
¿Qué trámites y dónde se deben realizar?

Desde el inicio hasta el cumplimiento de los 365 días de la percepción de la prestación:

  • El Servicio Público de Salud, o en su caso, las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social, y las empresas colaboradoras, extenderán los partes médicos de baja, de confirmación de baja y alta.
  • El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y, en su caso, el Instituto Social de la Marina (ISM), a través de sus inspectores médicos, pueden emitir el alta médica a todos los efectos.

Agotados los 365 días de la percepción de la prestación, el INSS o ISM son los únicos competentes para reconocer la prórroga, iniciar expediente de Incapacidad Permanente, emitir el alta, emitir una nueva baja médica si se produce en el plazo de 180 días posteriores al alta médica por la misma o similar patología.

¿Cuál es la duración máxima de la prestación?

Si es por enfermedad o accidente, 365 días prorrogables por otros 180, si durante este último periodo se prevé su curación.

¿Cuándo finaliza la prestación?
  • Por transcurso del plazo máximo establecido.
  • Por alta médica.
  • Por pasar a ser pensionista.
  • Por no presentarse a los reconocimientos.
Cuantía del subsidio

La prestación económica consiste en un subsidio diario calculado en función de la base reguladora y el origen de la incapacidad, que se abonará durante los días naturales en que el interesado se encuentre en la situación de incapacidad temporal:

  • Por enfermedad común o accidente no laboral: el 60% de la base reguladora entre el 4º-20º día, y el 75% a partir del 21º.
  • Por enfermedad profesional y accidente de trabajo: el 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja.
  • Cuando el trabajador agote el período máximo de duración de la incapacidad temporal, y hasta el momento de la calificación de la incapacidad permanente, continuará percibiendo el importe de las prestaciones en concepto de prolongación de efectos de incapacidad temporal.

El Real Decreto-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, regula con carácter básico la prestación económica en situación de IT del personal a cargo de las Administraciones Públicas; en el ámbito de sus respectivas competencias, cada Administración Pública podrá complementar las prestaciones que perciba el personal a su servicio en las situaciones de IT.

El 2 de agosto de 2012 el consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid publica el Acuerdo, donde se recoge el régimen de prestaciones económicas previstas en la situación de IT de los empleados públicos acogidos al régimen de Seguridad Social (funcionarios, laborales y estatutarios) quedando estipulado de la siguiente forma:

  • Por contingencias comunes o accidente no laboral:
    1. desde el día 1º al 3º: el 50% de la base reguladora
    2. desde el día 4º al 20º: el 75% de la base reguladora
    3. a partir del día 21º en adelante: el 100% de la base reguladora
  • Situaciones excepcionales por contingencias comunes: El cobro es del 100% de la base reguladora en los casos en los que la enfermedad precise quimioterapia, radioterapia, intervención quirúrgica, hospitalización, etc. y en la trabajadora embarazada. En estas situaciones se requiere justificación médica.
  • Por contingencias profesionales o accidente de trabajo: El cobro es del 100%. En el caso de que el trabajador hubiera abonado algún importe por tratamiento o medicación, se procederá a su reintegro.

Además en dicho acuerdo se contempla la posibilidad de ausencia de hasta 4 días al año (máximo 3 días consecutivos) por enfermedad que no dé lugar a la situación de IT, con plenos derechos retributivos. Habrá de aportarse justificante médico desde el primer día de ausencia.

El 19 de abril de 2017, la Mesa General de Negociación de los Empleados Públicos de la Administración de la Comunidad de Madrid adoptó por unanimidad el acuerdo aplicable al personal al servicio de la administración, tanto acogidos al régimen general como de mutualismo administrativo, así como al personal funcionario al servicio de la Administración de Justicia, donde se publica en un anexo las situaciones excepcionales por contingencias comunes que dan derecho a una prestación económica del 100% en caso de IT.

Conclusiones

  1. El único documento oficial con validez para justificar la ausencia al trabajo por motivos de salud es el parte médico de baja por incapacidad temporal (modelo P.9). Los justificantes médicos no son documentos oficiales aunque los admitan algunas empresas. El médico de Atención Primaria del SERMAS sólo podrá emitir una baja por accidente laboral cuando el trabajador le presente el parte de asistencia por accidente laboral (modelo 3-AT-19-B).
  2. En la mayoría de los modelos de parte de accidente, los apartados a cumplimentar suelen ser: lugar del accidente, transporte utilizado, matrícula del coche, partes del cuerpo lesionadas, agente físico causante de la lesión, herramientas, equipos y mobiliario,…; apartados referidos en exclusiva a las situaciones de riesgos de seguridad. Es difícil, por tanto, especificar otras causas de enfermedad sufridas como consecuencia de condiciones laborales de otra índole, como pueden ser los riesgos psicosociales, ergonómicos e higiénicos (ansiedad, infarto, problemas dermatológicos, lesiones musculo-esqueléticas, depresión, etc.). Los modelos de partes de accidente que existen actualmente no facilitan, en el caso de enfermedad, el poder ser cumplimentados correctamente.
  3. Quienes reconocen la Incapacidad Temporal por contingencias laborales son los médicos de atención primaria o los de las MATEPSS (“mutuas”); en ambos casos, no suelen recabar información de los técnicos del Servicio de Prevención como personal experto en los riesgos laborales y sus consecuencias en la salud. Por este motivo, en la mayoría de los casos la investigación previa para determinar la relación causa- efecto ni se realiza ni es tenida en cuenta. Resulta imprescindible, por tanto, un cambio de modelo en lo referente al reconocimiento de las contingencias laborales y la coordinación e intercambio de información entre los facultativos de las MATEPSS, los de atención primaria y los de Vigilancia de la Salud, a la hora de determinar realmente si las causas del accidente, y sobre todo de la enfermedad, tienen un origen en las condiciones laborales.
  4.  El Servicio de Recursos Humanos es el encargado de cumplimentar el Parte de Asistencia Sanitaria por Accidente (Modelo 3 AT-19B). Dicho Servicio entregará una copia al trabajador para su presentación al facultativo del Centro de Salud. Dicho documento es título suficiente para reconocer dicho accidente como laboral así como para que el trabajador solicite la asistencia sanitaria. El facultativo del Centro de Salud será quien expida el Parte Médico de Baja de la Incapacidad Temporal derivada de Contingencias Profesionales (P.9/11). El trabajador presentará en el Servicio de Recursos Humanos una copia del Parte Médico de Baja de la IT destinado a la empresa dentro del plazo de 3 días contados a partir de su expedición. El Servicio de Recursos Humanos, una vez recibida la notificación del accidente de trabajo, remitirá en el plazo de 24 horas al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales una copia de la comunicación del accidente así como aquella documentación que haya aportado el trabajador.
  5. En caso de disconformidad con la contingencia declarada se podrá solicitar por escrito ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (I.N.S.S.) la iniciación de un procedimiento de determinación de contingencias. El I.N.S.S. podrá solicitar los informes y realizar cuantas actuaciones considere necesarias para la determinación, conocimiento y comprobación de los datos en virtud de los cuales debe dictar resolución. El equipo de valoración de incapacidades emitirá un informe preceptivo, que elevará al Director Provincial del I.N.S.S., en el que se pronunciará sobre la contingencia que ha originado el proceso de dicha incapacidad. La resolución que se dicte deberá pronunciarse sobre los siguientes extremos:
    1. Determinación de la contingencia, común o profesional, de la que derive la situación de incapacidad temporal y si el proceso es o no recaída de otro anterior.
    2. Efectos que correspondan, en el proceso de Incapacidad Temporal, como consecuencia de la determinación de la contingencia causante, cuando coincidan en el tiempo dolencias derivadas de distintas contingencias.
    3. Sujeto responsable de las prestaciones económicas y sanitarias. La resolución será comunicada al interesado, a la empresa y al servicio público de salud.
  6. Efectos de la Resolución:
    • Contingencia común a contingencia profesional.Cuando por el servicio público de salud se hubiera emitido parte de baja por contingencias comunes, se iniciará el abono de la prestación por IT que por estas corresponda hasta la fecha de resolución del procedimiento, abonando el I.N.S.S. al interesado las diferencias que correspondan, sin perjuicio de que cuando la resolución determine el carácter profesional de la contingencia, el I.N.S.S. abonará al interesado la diferencia que corresponda.
    • Contingencia profesional a contingencia común. De igual modo se procederá cuando la resolución determine el carácter común de la contingencia modificando la anterior calificación como profesional. Esta prestación deberá ser reintegrada a la entidad gestora y el servicio público de salud asumirá los gastos generados por las prestaciones económicas y asistenciales hasta la cuantía que corresponda a dichas prestaciones en consideración a su carácter común.

Luis Izquierdo Gómez-Arevalillo, Carolina Pérez de la Campa
Médicos de Familia, Delegados AMYTS de PRL

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