CON FIRMA. “¿Carrera – chollo, señor Consejero? Déjeme hacerle un poco de educación sanitaria”, por Julián Ezquerra

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Un conocido dicho anónimo viene hoy muy bien para iniciar este con firma: No hay peor sordo que quien no quiere oír, ni peor ciego que quien no quiere ver. Estoy convencido de que el Consejero ni es sordo ni es ciego, pero en lo que se refiere a la Carrera Profesional hace honor a este dicho popular. A quien tantas veces se define como enfermero, médico y catedrático (profesiones que, por cierto, tienen a bien documentarse antes de actuar) me gustaría explicarle en qué consiste la Carrera Profesional, que no es para nada el chollo que él cree.

Primero, un poco de historia. El Acuerdo de 25 de enero de 2007, del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid, por el que se aprueba el Acuerdo de 5 de diciembre de 2006 alcanzado en la Mesa Sectorial de sanidad entre la consejería de sanidad y consumo y las organizaciones sindicales presentes en la misma sobre Carrera profesional de licenciados sanitarios y diplomados sanitarios, establece el modelo de Carrera profesional para licenciados sanitarios, hito histórico del que nos sentimos orgullosos como firmantes del mismo, a la vez que tremendamente dolidos, estafados, engañados, y cuantos adjetivos queramos poner, por su falta de desarrollo e implantación en sus propios términos. Una Administración Sanitaria que, como ya es costumbre, firma lo que le interesa, en el momento que le interesa, siempre en busca de un beneficio propio y no del Sistema o de los profesionales, y una vez obtenido el objetivo, deja todo en suspenso, dice que tiene voluntad de cumplir, busca excusas para no hacerlo, y al cabo de los años, como resulta que ya no tiene sentido lo firmado, propone un cambio radical, da pie a que venga otro que no lo comparte, y como consecuencia todo se queda en la nada. No merecen nuestra confianza.

La paralización de la Carrera Profesional, algo injusto y nunca argumentado por la Administración, ha creado un malestar profundo entre los profesionales. Miles de compañeros se han visto afectados. Unos por no admitírseles cambios de nivel a los que tienen derecho, otros por no reconocerles el nivel adquirido en otra CCAA y que, por ejercer su derecho al traslado, acaban siendo penalizados por nuestro sistema sanitario. Y otros muchos que, habiendo adquirido la condición de fijos, no les permiten acceder al reconocimiento y pago de nivel correspondiente. Todo ello termina ocasionando una situación de agravio entre profesionales, por la que con similar formación, haciendo las mismas funciones y trabajando en los mismos servicios o equipos, a fin de mes en sus respectivas nóminas ven como hay diferencias injustificadas, injustas y que generan malestar.

Cuando la Asamblea de Madrid aprueba en Diciembre de 2015 una Moción en la que se pide al Gobierno que se proceda a desbloquear la Carrera y de forma extraordinaria se vuelvan a asignar niveles, aunque solo sea como reconocimiento administrativo, con pago según disponibilidad presupuestaria a lo largo de la legislatura, a todos los profesionales se nos iluminó la cara y vimos que se abría una puerta a la esperanza. Pero todo esto no ha sido más que uno más de los acostumbrados “caramelos” que desde la política se dan a los pobres y sufridos facultativos, y que dura hasta que el engaño es puesto a la luz.

Bueno, pues ahora resulta que el Consejero no asume este modelo de Carrera. En un acto organizado por Sanitaria 2000 (preguntas a la Sanidad de Madrid) el pasado día 4, expuso lo que piensa de la Carrera. Dijo que la Carrera solo es un reconocimiento a la antigüedad, y que así no vale. Le recuerdo lo que escribí hace unos meses. La Carrera profesional es algo más que un derecho, y de este artículo me gustaría recordar alguna de las cosas que el mismo decía:

En el año 2003 se publica la Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud, que en su artículo 40,  dice:

“2. La Carrera profesional supondrá el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia y cumplimiento de los objetivos de la organización a la cual prestan sus servicios”.

Ya antes de la “crisis”, nuestros responsables políticos de la Consejería paralizaron la implantación de la Carrera, obstaculizaron su desarrollo, hicieron todo lo necesario para evitar cambios de nivel, no cumplieron lo acordado y desde el inicio cuestionaron el modelo que ellos mismos habían firmado.

Además, cada día se escuchan más voces que ponen en cuestión el modelo de Carrera. Quienes dicen que no es más que una especie de complemento ligado a los años de trabajo. Qué poco entienden o qué mal leen e interpretan el acuerdo. Realmente no es así. Tenemos un modelo en el que el acceso a los niveles iniciales es relativamente sencillo, pero que se complica a medida que se quiere acceder a los niveles superiores. Se requiere tiempo de trabajo, formación, investigación, publicaciones, doctorado, docencia, compromiso con la organización, etc. para poder acceder al reconocimiento de estos niveles”.

Y ahora, para el Consejero, le reproduzco literalmente lo que dice la Carrera en alguno de sus artículos, por eso de facilitarle el estudio.

La Carrera profesional debe ser un elemento de motivación para los médicos y titulados superiores, que muestre y valore el devenir de su vida profesional, siendo necesario para su desarrollo dotarla de unos sistemas de evaluación apropiados y definir con claridad los pasos a seguir hasta su finalización.

Asimismo, debe ser un sistema de reconocimiento de la experiencia, prestigio, competencia y responsabilidad profesional. Se convierte, por tanto, en una herramienta de motivación y un pilar importante para la planificación y el desarrollo de las actividades de los profesionales”.

“La Carrera Profesional, es el derecho de los profesionales a progresar, de forma individualizada, como reconocimiento a su desarrollo profesional en cuanto a conocimientos, experiencia en las tareas asistenciales, investigación y cumplimiento de los objetivos y funciones, tanto generales como específicas, definidos para cada uno de los miembros de las unidades, servicios, secciones y equipos en los que prestan sus servicios”. (Artículo 41.1 de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud.)

Para progresar de nivel, el profesional, además de acreditar el tiempo mínimo de cinco años de permanencia en el nivel inferior, deberá superar la evaluación correspondiente, que comprenderá la baremación de los siguientes aspectos en los criterios de acceso a los distintos niveles:

  • Actividad asistencial.
  • Formación.
  • Actividad docente.
  • Actividad científica e investigación.
  • Participación y compromiso con la organización”

Esta es la esencia de la Carrera. No es un nuevo pago de antigüedad, que para eso están los trienios; es algo más complejo. Incurre Vd. en un error muy extendido entre quienes critican la Carrera (que, por supuesto, siempre es mejorable): el de confundirla con su mecanismo extraordinario de implantación, único que han dejado Vds. que se aplique. O, mejor dicho, el de guiarse por primeras impresiones, ideas generales, sin conocer a fondo lo que se acordó. El tiempo de trabajo es un requisito, pero la valoración de méritos es en base a actividad asistencial, formación, actividad docente, actividad científica e investigación y algo tan complejo y difícil de evaluar como es la participación y compromiso con la organización, mas teniendo en cuenta que algo que puede ser tan subjetivo y debería consensuarse es del todo imposible, pues el máximo “órgano de valoración”, la Comisión Central, no se ha llegado ni a constituir. Una muestra más de la nula voluntad de cumplir con los acuerdos.

Después de todo esto, ¿sigue pensando el Consejero que el modelo no vale? Si después de leer el acuerdo de Carrera sigue pensando lo mismo, le pediría que al menos dé una explicación, unos motivos y, sobre todo, una alternativa, pues mientras no se haga un nuevo acuerdo, lo que está en vigor y debe respetarse es lo que se acordó. Demuestre que no es sordo y ciego, y que alcanza un nivel suficiente de comprensión lectora: cumpla con su obligación y asuma lo acordado.

Y por último, sí que creo necesario modificar el Acuerdo de Carrera, pero no en el sentido que quiere el Consejero, sino para incluir en él al personal interino y eventual, que, debido a la situación provocada por la propia Administración con las escasas OPEs que convoca, prolonga en el tiempo su precariedad, lo que hace necesario reconocer su derecho a Carrera en los mismos términos que los que son fijos. Aquél acuerdo de 2007, si se hubiera cumplido, no habría ocasionado una tasa de temporalidad de aproximadamente el 35% de facultativos, y con ello cercenado el derecho a Carrera de miles de compañeros.

Julián Ezquerra Gadea
Secretario General de AMYTS

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7 comentarios

  1. Alberto González Hernández en

    En cualquier caso es inaceptable el agravio comparativo que supone que los que hemos accedido a nuestra plaza hace ya 7 años cobremos menos, teniendo la misma cualificación y realizando el mismo trabajo que los que accedieron antes. La actuación de la Consejería es injusta a sabiendas (póngale nombre a eso).
    Yo estoy muy enfadado y estaría dispuesto a secundar una huelga, incluso indefinida.

  2. Guillermo sierra en

    Una vez más equivocamos la terminología, sanidad privada, prescripción de enfermería y en su momento carrera profesional.
    Desde la OMC por el año 2003, cuando era presidente, dejamos muy claro que no se puede confundir carrera profesional con promoción interna o promoción profesional. El partido en el gobierno de entonces confundía los conceptos y diferentes autonomías del mismo partido hablaban lenguajes diferentes. La Carrera profesional debe ser estatal e incluso europea si Europa acaba por definirse. No puede variar según la geografía el territorio las ideologías o los intereses políticos. La carrera profesional es el conjunto de de factores variables que van condicionando cronológicamente la actividad profesional del medicos que implica la capitalización de experiencias, conocimientos, habilidades, dedicación, publicaciones, comunicaciones, congresos, tesis, doctorados, docencia, conocimientos y experiencia en gestión etc etc. Son los méritos profesionales, científicos, docentes, de gestión y de formación continuada. Según el bagaje adquirido y demostrado existirán diferentes niveles de carrera profesional que será valorada por los propios profesionales sociedades científicas colegios etc, a los cuales se les pondrá un apellido retributivo mínimo y pueden servir tanto para la asistencia pública como no publica. Cuando exista una promoción profesional mediante concurso público y no mediante la dedocracia el profesional podrá poner encima de la mesa su nivel de carrera profesional. Si se quiere3 hacer una entrevista que se haga pero esta debe ser pública.
    La primera vez que nos engaña la Administraccion es culpa suya la segunda vez que nos engaña es culpa nuestra por habernos fiado de ella. Cuando no se cumple lo pactado hay mecanismos de reacción y no debemos permanecer de brazos cruzados. Julian Gracia por todo el trabajo que estáis haciendo

    • 17 sistemas de carrera, incompatibles entre ellos, pero en el fondo todos derivan de lo mismo. Lo que está claro es que debe respetarse lo acordado, y si no gusta proponer otro acuerdo, pero nunca incumplirlo.

  3. Coincido con ambos pero en parte… Mi experiencia con la carrera es que se creó con una estructura asociada al desarrollo y mejora continua del trabajador (con muy buena pinta en el texto legal) pero, curiosamente, se vendió y se desarrolló en muchos servicios de salud como un pago asociado a la antigüedad, sin más. Algunos ejemplos lo avalan: establecimiento del grado inicial basado en antigüedad y no en la evaluación, incapacidad de muchos servicios de salud de elaborar (y pactar) unos criterios de evaluación serios y rigurosos de cambio de grado (o nivel), etc.

    De hecho, con el paso del tiempo y sin el desarrollo que hemos comentado, acabará transformada en un complemento más. Solo queda esperanza si los políticos cogen el toro por los cuernos y crean métodos de evaluación serios que ayuden a progresar al trabajador. El modelo teórico vale y en su momento fue una apuesta arriesgada, pero hay que trabajar mucho para dar más pasos (la administración y los sindicatos, claro).

    Gracias por tu post Julian.

    • Gracias por tus comentarios Miguel Ángel. Pero he de decirte que en Madrid el modelo funcionaba, se hicieron evaluaciones rigurosas, complejas, y doy fe de ello pues yo era uno de los miembros de una comisión local de evaluación. Los niveles III y IV eran muy difíciles de alcanzar. Mi artículo habla de Madrid, y no de otros modelos de carrera de otras CCAA. Y repito, el problema es que no nos dejaron demostrar su valía, quedando solo en la fase de implantación, que reconozco fue antigüedad. Pero Ponte en el caso de quienes en se momento llevábamos ya 20, 25, 30 años trabajando. ¿Cómo se podía reconocer esto? Indudablemente era un reconocimiento a quienes había levantado este sistema sanitario, algunos con trabajo en épocas en las que la guardia no se libraba, se hacían jornadas de 31 horas seguidas, un número de guardias elevado, etc.

  4. JOSE REPULLO en

    Hay dos debates, y conviene no mezclaros.

    Si el diseño de la llamada carrera profesional es el apropiado. Yo creo que no. Y en una revisión del Estatuto Marco creo que habría que hacer algo más que retoques. Aunque dudo que en este país alguna vez nos animemos a reformar troncos normativos amplios, de forma seria, consensuada, generosa y comprometida. Nuestra enfermedad es la miopía y la cobardía… Casi preferimos que venga un “MONTORO” de fuera con su apisonadora, a acordar procesos de cambio racionales y constructivos.

    Y si hay que cumplir los compromisos: y está claro que por grande que sea el coste de la carrera profesional, más grande aún es el coste de desconfianza y la impresión de que para las autoridades sanitarias (y las económicas que mueven los hilos por detrás) los acuerdos sólo se cumplen cuando les conviene.

    Queda claro que no conviene confundir mezclando los dos planos…

    Repu

    • Lo primero, agradecerte tu comentario. Conocer la opinión de un referente de Sanidad siempre es importante, aunque no siempre coincidimos.

      Sobre el modelo de carrera profesional ya se debatió en su momento, y el acuerdo de carrera es el que es y así debe ser entendido. Una de las ideas equivocadas sobre este modelo es intentar reducir el mismo a que es la antiguedad la que manda, y nada mas lejos de la realidad. Solo en la fase de implantación y para reconocer con muchos años de retraso a los que en eso año 2007 llevában mucho tiempo trabajando, se adjudicaron niveles en función de años de trabajo. Pero despues no es así. Cada cinco años se puede accder a un cambio de nivel, pero es con criterios de actividad, formación, docencia, investigación, compromiso, etc. Y esta es la verdadera carrera, la que nunca nos han dejado desarrollar. Si alguien plantea un modelo de carrera diferente, que lo argumente, lo defienda, lo haga público, y así pordremos hablar sobre algo sustentado en un documento.

      Y si, es una obligación cumplir lo acordado. La Administración es una incumplidora crónica.

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