ASUNTOS LABORALES. Modelo AMYTS de proceso selectivo (II)

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202 Proceso selectivo 3x3 cm

Continuamos esta semana con la publicación del modelo que AMYTS propone para futuros procesos selectivos, tras la consulta realizada a nuestros afiliados. En esta ocasión, se trata de analizar el modelo general de OPE y el peso relativo de las dos fases clásicas, la de concurso y la de oposición.

En esta ocasión, las respuestas recibidas han sido 138, concentradas de nuevo en torno a una edad de 40 años, con predominio de mujeres (61%), equilibrio entre propietarios e interinos de larga duración (y poca presencia de eventuales, que no alcanzan el 10%), y sobre todo de la atención hospitalaria de la sanidad pública de gestión directa.

II. COMPOSICIÓN DEL PROCESO SELECTIVO: FASES DE OPOSICIÓN Y CONCURSO.

Tanto el Estatuto Marco como el Estatuto Básico del Empleado Público contemplan tres modelos de acceso a la función pública. Estos son el concurso- oposición, la oposición y el concurso.

En el ámbito sanitario la tradición es que sea el concurso-oposición el modelo utilizado para acceder a las plazas con carácter fijo. Hubo un momento, hace ya años, que se accedía por un concurso abierto y permanente, pero este modelo se dejó de utilizar. Si es cierto que no es mal modelo, pero deja sin opciones a los más jóvenes y favorece al que tiene ya cierta experiencia. Será un modelo a valorar cuando se requiera hacer una OPE de consolidación o excepcional, pero no parece el más adecuado como modelo habitual.

Por ello, y descartado el modelo de oposición pura, AMYTS cree que la mejor fórmula para el acceso a la sanidad es el concurso-oposición,
con el apoyo mayoritario (75,3%) de los afiliados que han respondido la encuesta.

Pero con las experiencias previas, es importante que se aclare el peso relativo de cada fase y las condiciones en las que se supera la oposición. Hasta la fecha, las diferentes OPEs convocadas en Madrid han estado regidas por modelos diferentes. Las ha habido con examen tipo test y nota de corte preestablecido, limitado el número de aprobados, examen por tema-caso clínico, etc. No han existido dos iguales.

2 fig examenAMYTS sometió a consideración de sus afiliados un modelo de oposición sin “números clausus”, en el que se pudieran determinar los aprobados con una nota de corte variable y determinada por la media de las diez mejores notas, o bien que la oposición no fuera un requisito sino un mérito que se suma al cómputo general del concurso-oposición. Dos tercios de las respuestas apoyaban el mantenimiento de un examen obligatorio dentro del proceso selectivo, pero dividiéndose entre los que lo consideraban excluyente y los que no; otras alternativas, como que fuera externo al proceso, o bien voluntario, y en ambos casos computable en el baremo, obtuvieron un apoyo minoritario.

AMYTS también proponía inicialmente que la oposición sea hasta el 40% de la nota final, y el concurso hasta el 60% restante. Esta opción contó con casi la mitad de los apoyos, repartiéndose el resto entre varias alternativas que no alcanzaban ninguna de ellas el 25% de las respuestas favorables. Finalmente, los afiliados se inclinaban mayoritariamente por reducir el peso del examen en función del número de años de retraso de los procesos selectivos, tal y como habíamos propuesto.

Como resumen, nuestra propuesta de esquema básico del proceso selectivo se basa en el modelo de concurso-oposición, en el que el peso del examen sea como máximo del 40% (pudiendo reducirse en función del número de años transcurridos desde el últmio proceso) y que tenga un punto de corte máximo equivalente a la mitad de la media de las primeras calificaciones.

 

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1 comentario

  1. 1) SI se convocasen cada 2-3 años el modelo de concurso- oposición es el más idóneo siempre y cuando el examen test fuera administrado por una institución académica extranjera como una Universidad o una Sociedad científica de la especialidad ( preferiblemente de EEUU o UK) donde la filtración parcial o total de un examen está sancionada con inhabilitación y penas de prisión.

    2) Si la convocatoria se distancian más de 4-5 años como ocurre ahora ( que es nada deseable) , es más lógico y justo que se opte por un modelo de concurso para primar la antigüedad,

    3) EN cualquiera de los supuestos 1) ó 2) es importante que la convocatoria incluya expresamente

    – Número de plazas se que convocan y localización
    – Punto de corte para superar el examen en el supuesto 1 y que no quede al arbitrio del Tribunal como hasta sucede ahora. De todas formas, insisto en que si el examen fuera administrado por una institución anglosajona totalmente ajena sería una excelente garantía de calidad y transparencia.
    – Plazos de tiempo bien definidos para las diferentes etapas y que se cumplan estrictamente: debe haber una fecha exacta de finalización del proceso ya definida desde su convocatoria ,

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