SALUD LABORAL. A vueltas con el calor

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218 Calor Centros SERMAS 3x3 cm

Como todos los años, empezamos a recibir quejas de los profesionales sanitarios de los centros de salud, afiliados a AMYTS y no afiliados, de las condiciones térmicas existentes en las consultas en las que trabajamos.

El año pasado, nuestros centros sanitarios volvieron a sufrir temperaturas incompatibles con la actividad laboral. Como siempre, la falta de prevención ocasionó un perjuicio en la salud de los médicos. Los dos últimos años, la ola de calor empezó también en mayo y desde los centros se empezó a demandar aire frío. La Dirección Técnica se disculpó afirmando que no tuvieron tiempo de hacer las revisiones de mantenimiento, trabajando directamente en las incidencias, que en esos momentos eran ya generalizadas. Dada la diversidad de equipos de climatización existentes, no pudieron afrontar el problema como se debía.

Es ahora el momento de exigir que se revisen los aparatos de climatización para su correcto funcionamiento en la época de mayor calor.

La acumulación excesiva de calor en el organismo producida por las altas temperaturas alcanzadas en los puestos de trabajo, o el disconfort térmico mantenido durante toda la jornada laboral, incrementan el riesgo de accidente en nuestros profesionales. Esta situación también favorece la descompensación de patologías previas que los trabajadores puedan padecer (enfermedades cardiovasculares, respiratorias, diabetes,…).

El cuerpo humano necesita mantener la temperatura interna próxima a 37 °C para evitar la alteración de las condiciones físicas y mentales. Cuando esta temperatura supera los 38 °C se pueden producir daños a la salud, cuya gravedad estará en consonancia con la cantidad de calor acumulado en el cuerpo y que van desde edema en las extremidades, calambres musculares, deshidratación, agotamiento, etc. hasta el efecto más grave de la exposición a situaciones de calor intenso como es el golpe de calor.

Cuando se produce el llamado golpe de calor, la temperatura corporal supera los 40,6 ºC, siendo mortal entre el 15 % y 25 % de los casos.

Como delegados de prevención de riesgos laborales, debemos alertar a todos los profesionales, sanitarios y no sanitarios, de nuestros centros de salud del riesgo que esta situación de exposición a altas temperaturas genera.

Sin llegar a esta situación, lo más frecuente es lo que llamamos disconfort térmico, que se produce aún sin alcanzar las temperaturas máximas permitidas por la legislación pero que dificultan la actividad del trabajador que las padece. Esta situación tampoco debería ser tolerable. No basta la medición de la temperatura, sino que también debemos denunciar las condiciones de nuestro puesto de trabajo cuando la jornada laboral se nos hace insufrible año tras año por estas fechas.

Además de los posibles efectos de la exposición al calor, se debe tener en cuenta el incremento del nivel de estrés térmico como un factor que, junto con otros, puede dar lugar a accidentes (p.ej. atrapamientos, golpes o caídas al mismo o distinto nivel derivadas de mareos o desvanecimientos, etc.).

Entre los factores de riesgo que pueden ocasionar un estrés térmico están:

  • Exposición mantenida a temperaturas altas.
  • Ventilación escasa.
  • Dificultad para ingerir con frecuencia agua fresca.
  • Dificultad para realizar pausas de recuperación; a medida que la temperatura es mayor, las pausas deben ser más largas y frecuentes.
  • Existencia de antecedentes médicos, tales como enfermedades del sistema cardiovascular, de las vías respiratorias, diabetes o insuficiencia renal.
  • Sobrepeso y edad avanzada.

La Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de lugares de trabajo, editada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, que proporciona criterios y recomendaciones que pueden facilitar a los empresarios y a los responsables de prevención la interpretación y aplicación del Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, clasifica los trabajos según su nivel de actividad. Los profesionales sanitarios y no sanitarios de los centros de Atención Primaria pertenecemos al grupo de trabajos sedentarios, y debemos conocer que las condiciones que se deben cumplir en los locales de trabajo cerrados, según el nivel de actividad, las fija el Real Decreto antes citado, en su Anexo III: ¨ La temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 17 y 27 °C ¨.

Estas condiciones ambientales evitan los riesgos por calor o frío pero en sus valores extremos pueden crear disconfort, por ejemplo, 27 °C.

Para prevenir los riesgos debidos al estrés térmico por calor para todos los trabajos, en sitios cerrados donde habitualmente haya estrés térmico por calor, se deben aplicar las medidas preventivas que citamos a continuación y cuyo cumplimiento debemos exigir:

  • El empresario debe formar a los trabajadores sobre los riesgos, efectos y medidas preventivas que se deben adoptar frente al estrés térmico.
  • Los trabajadores deben disponer de sitios de descanso frescos para descansar cuando lo necesiten y, especialmente, cuando se sientan mal.
  • Se debe reducir la temperatura en interiores favoreciendo la ventilación natural, usando ventiladores, aire acondicionado, etc.
  • Los trabajadores deben disponer de agua fresca para poder beber con frecuencia.
  • Se debe organizar el trabajo con el fin de reducir el tiempo o la intensidad de la exposición al calor como por ejemplo estableciendo pausas o permitiendo a los trabajadores que adapten los ritmos de trabajo a su tolerancia al calor.
  • Se debe garantizar a los trabajadores una vigilancia de la salud específica.

Todos los años nos llegan de muchos centros sanitarios quejas por tener que trabajar con temperaturas extremas, pues se alcanzan en algunos centros temperaturas entre 30-35ºC. Estas denuncias de condiciones laborales peligrosas para la salud deben ser comunicadas a la Dirección Técnica de Obras, Mantenimiento y Servicios Generales para su inmediata solución.

Si no levantamos la voz y denunciamos las situaciones laborales extremas en las que trabajamos seguiremos estando en riesgo de sufrir patologías a consecuencia de nuestro trabajo.

Es momento de exigir a los responsables de la Dirección Técnica del SERMAS que nos permitan trabajar en condiciones de seguridad y salud en los consultorios y centros de salud de la Comunidad; pero sobre todo que el realizar nuestro trabajo diario no suponga un menoscabo para nuestra salud que tengamos que lamentar.

Desde AMYTS recomendamos denunciar la situación, y os proponemos un modelo de carta de denuncia para remitir a Dirección técnica de Obras y Mantenimiento- Área de climatización: climatización.gapm@salud.madrid.org

Sería aconsejable adjuntar una foto de la consulta con un termómetro testigo que justifique nuestra queja laboral y enviar dicha carta a la dirección de correo adjunta con copia a nuestro sindicato a través de la dirección de correo electrónico saludlaboralAP01@amyts.es, o en nuestra página http://amyts.es/profesion/salud-laboral/mueve-tu-queja/ (donde tenemos las diferentes campañas de prevención).

Esperamos vuestra colaboración, y os deseamos un feliz verano y esperamos vuestra colaboración.

Pelayo Pedrero, Luis Izquierdo
Médicos de familia. Delegados de Prevención de Riesgos Laborales (DAE y DAN respectivamente)
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